| Texto: Verbigracia García L.
El bodeguero portuense Javier Zaccagnini Sancho de SopranisAbrir en una ventana nueva (nieto de Felix Sancho de Sopranis PeñascoAbrir en una ventana nueva, precursor de la energía solar en EspañaAbrir en una ventana nueva) falleció el domingo 8 de enero a los 69 años, víctima de leucemia. Zaccagnini, era una de las figuras más reputadas de la Denominación de Origen Ribera del Duero, de la que fue nombrado director general en 1999. Ejerció el cargo durante seis años, antes de dar comienzo a una etapa como bodeguero en Castilla y León en la que dio sus primeros pasos de la mano de Mariano García. Con él fundó la bodega Aalto, en Quintanilla de Arriba (Valladolid) y, posteriormente, en 2005, Bodegas Ossian en la localidad de Nieva, Segovia, dentro de la D.O. Rueda.
En 2007 comenzó las pruebas en La Horra de lo que sería años más tarde la bodega Sei SoloAbrir en una ventana nueva, un proyecto personal en el que poner en práctica una manera distinta de elaborar la tempranillo de la Ribera del Duero de modo que sobresaliese la fruta, la finura y la elegancia y cuya primera añada salió al mercado en 2011.
Para potenciar este proyecto personal, Zaccagnini vendió sus acciones de Aalto y Ossian y se estableció en Roa de Duero junto a su hijo Michael, director técnico de la bodega. Desde 2018 se dedica en exclusiva a Sei Solo, ubicada en La Horra, su pueblo preferido en la Ribera del Duero, donde Zaccagnini había adquirido cuatro parcelas con viñas de más de 60 años.
| Javier y su hijo Michael Zaccagnini, enólogo, en la bodega Sei Solo. ECB
El Consejo Regulador de la denominación de origen Ribera del Duero ha transmitido su pesar por el fallecimiento de Zaccagnini y asegura que “la gran familia de Ribera del Duero le recordará siempre por su personalidad, carisma, creatividad, su humildad, su generosidad, su pasión por la música, el arte, la cultura, su forma de entender la vida, su profesionalidad y su sabiduría”. “Fue un gran compañero, un magistral bodeguero, un buen amigo y un ejemplar mentor”, concluye el consejo.
Fue incinerado el pasado lunes en Collado de Villalba (Madrid).