Se llamaba Julián --Blázquez, he sabido después-- y tenía 50 años. Era de Salamanca y alguna mala aventura vital –-quizás un divorcio, quizás su poliadicción, quién sabe-– nos lo trajo a ejercer de “sin techo” en nuestras calles. De trato afable, eso dicen quienes le trataron, oscilaba entre la crónica petición de ayuda a los organismos oficiales, el contacto solidario de los colectivos de personas voluntarias y el rechazo a regímenes de tutela que le impedirían obtener y consumir las dosis diarias. Hay quien dice que lo mató el frío aunque la versión oficial hable de sobredosis y de historiales ciclícos con patologías complicadas. | A las puertas del aparcamiento de la calle Diego Niño --trasero al Centro Comercial-- apareció el cuerpo sin vida de Julián Blázquez en la mañana del viernes pasado | Foto: Google.
...continúa leyendo "3.502. Julián Blázquez se llamaba …"
...continúa leyendo "3.502. Julián Blázquez se llamaba …"