Los familiares de los marineros recurrirán la negativa del ISM

| Texto: José María Morillo.
Han pasado cincuenta y tres años desde que el 6 de febrero de 1973, se produjera el naufragio del pesquero Domenech de Varó. La familia de Jaime Roselló Zaragoza ha conseguido cerrar una herida abierta hace más de medio siglo. El marinero, natural de Altea y vecino de El Puerto de Santa María, había sido dado por desaparecido tras el hundimiento del barco frente a las costas de Mala, en Lanzarote, ya que su cuerpo nunca pudo ser identificado oficialmente. El pasado 16 de mayo, las cenizas de Jaime, fueron entregadas a los familiares y representantes de los últimos tres tripulantes que fueron identificados, en la localidad de Arrecife, de Lanzarote. Los familiares recurrirán la negativa del Instituto Social de la Marina a sufragar el traslado de los restos.


